viernes, 23 de noviembre de 2018

La noche del viernes la familia se paró a recordar cuando empezamos a ser familia ¡hace mucho tiempo ya!
Los recuerdos guapos iban encadenándose entre risas hasta que el autismo alzó la voz para acabar con aquel buen momento.
-"¡Cómo nos cambió la vida! ¡Cómo nos limita pasar buenos momentos!"-dijo alguien de la primera familia, aquella donde ruidosamente la vida nos sacudía en risas, música y mucho movimiento.
Aquella noche le dije al autismo que quería recuperar mi vida, quería volver a ser aquella familia que un día se llevó el mas oscuro azul de esta condición que nos limita y nos hizo renunciar a todo lo que una vez tuvimos.
-"¡Familia, arriba, es sábado, nos vamos!"
El miedo vino a los ojos de mi pequeño. Tranquilo Luis
-"Vamos a comer al campo"-
Y entonces Luis empezó a buscar todo lo que quería llevar al campo

el sitio era precioso, ya hacía tiempo que habíamos estado pero nunca en esta época del año.
Para comer su cuenco con su pasta, hoy tocaba macarrones.
Cuando nos aventuramos a algo nuevo para él nos llevamos trozos de casa para así no sentirnos lejos de todo lo suyo.

Poco a poco aquella excursión fue tomando forma de hogar, Luis corría de aquí allá como en casa y lo bueno era que no se llevaría esta vez ninguna esquina ni puerta por delante.


Cuando nos ponemos nerviosos por estar tan en contacto con algo tan realmente nuevo sacamos el papel de cocina y nos ponemos a doblar servilletas para recordar lo que mas le gusta hacer. "corporales, purificadores, manutergios..."

Después de salir del área donde comimos empezó a enfadarse pues el fallo mío fue decirle que "comíamos en el campo" pero no me dí cuenta que después de la comida daríamos un paseo por el pueblo y eso no fue lo tratado así que estuvimos toooodo el camino diciendo toooooodos sus malos pensamientos y todas sus rayantes frases que solo buscan controlar su entorno y que nunca le reconducen a nada por que son impensables en su rigidez.

Cuando Luis enfocóla torre de la iglesia su conducta empezó a afearse mas y a empezar a agitarse preguntando la hora; eso solo me daba idea de su miedo ante lo evidente: torre=campanas=hora=suenan
saqué el teléfono y miré la hora, todavía quedaban 20 minutos para que sonaran las 6 así que le propuse una carrera hasta el coche para estar a salvo.

Hoy antes de dormir Luis me dijo:

-"Mañana es sábado, vamos al campo"-

2 comentarios:

  1. 🌬️🌀🎶💖 como me presta siempre oyite contar tus bonitas histories familiares, son siempre una caricia para el corazon. Besines y abrazos pa la familia😍💖🙅✨

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  2. Munches gracies. Prestábame escribir mas pero nun me da la vida!pero alguna cosuca siempre caerá.
    Besinos pa los tuyos tamién

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