Desde que diagnosticaron a Luis con TEA mi vida se volcó en él y sin darme
cuenta voy descubriendo aspectos que compartía con su hermano Ángel; ahora
Ángel con 15 años ve reflejadas conductas exactamente como las de Luis y entre
lo que voy recordando, trabajo que me está costando pero la mente busca y busca
y parece que da con lo necesario; le pregunto cosas a Ángel a ver si sabe
responderme a cerca de algunos de sus comportamientos y me quedé sorprendida.
Creo que no hice nada extraordinario con Ángel pero si ser madre ya es serlo,
no podría decirme que soy una extraordinaria madre sino que la vida ha sido
extraordinariamente “maternal” conmigo y con los míos, ya que instintivamente
me fui dejando llevar y guiar por el mismo instinto; ¿intuición? Puede, para mí
hay algo más, algo que trabaja por encima de mis conocimientos, algo que hace
unir nuestras mentes, algo que va formando este necesario entramado que nos
une. (1 de julio de 2014)martes, 3 de mayo de 2016
Desde que diagnosticaron a Luis con TEA mi vida se volcó en él y sin darme
cuenta voy descubriendo aspectos que compartía con su hermano Ángel; ahora
Ángel con 15 años ve reflejadas conductas exactamente como las de Luis y entre
lo que voy recordando, trabajo que me está costando pero la mente busca y busca
y parece que da con lo necesario; le pregunto cosas a Ángel a ver si sabe
responderme a cerca de algunos de sus comportamientos y me quedé sorprendida.
Creo que no hice nada extraordinario con Ángel pero si ser madre ya es serlo,
no podría decirme que soy una extraordinaria madre sino que la vida ha sido
extraordinariamente “maternal” conmigo y con los míos, ya que instintivamente
me fui dejando llevar y guiar por el mismo instinto; ¿intuición? Puede, para mí
hay algo más, algo que trabaja por encima de mis conocimientos, algo que hace
unir nuestras mentes, algo que va formando este necesario entramado que nos
une. (1 de julio de 2014)
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